Homenaje despedida de D. Miguel Navarro Gámez, secretario de Alhama

FUENTE:    LA REVISTA «EL ECO DE ALHAMA»

Hay momentos en la vida de las personas que adquieren un significado especial y ocupan un lugar de privilegio en el «disco duro» de nuestra memoria. Me atrevería a asegurar que para don Miguel Navarro Gámez el homenaje organizado por sus compañeros de trabajo y amigos, con motivo de su despedida del mundo laboral, ha sido uno de estos momentos.

El día 26 de Enero de este año primero del siglo XXI y tras algo más de cuarenta años de vida laboral, D. Miguel, «el Secretario» tal como lo conocemos en Alhama, dijo adiós a toda una vida de trabajo en la Administración, rodeado de cientos de personas, que para acompañar a Miguel abarrotaron uno de los salones del Club de Mar de Almería. D. Miguel Navarro acompañado por su familia, compañeros de trabajo, personalidades del mundo de la política y numerosos amigos hizo un emotivo recorrido por su vida laboral: vivencias, anécdotas, recuerdos… fueron desfilando a través de su discurso entre la sonrisa emocionada de muchos de los que allí nos encontrábamos.

Entre sus muchos recuerdos, don Miguel hizo referencia a su larga estancia en Alhama como Secretario del Ayuntamiento. Catorce años permaneció en ese puesto. «Llegué a Alhama un día 2 de Mayo del año 1963, allí nacieron mis tres hijas: Alicia, Manoli y Toñi y conservo de ese pueblo recuerdos imborrables. Aún guardo en mi memoria la grata acogida con la que me recibieron los alhameños. Conservo muy buenos amigos».

Ha sido don Miguel Navarro un testigo excepcional en el devenir de la vida diaria del pueblo. Testigo de múltiples acontecimientos que marcaron la vida de Alhama y de sus gentes. Trabajó activamente desde su puesto de Secretario en la creación del Colegio Libre Adoptado «Andarax» allá por el año 1968. Esta iniciativa cultural constituyó un hito importante para los alhameños. Significó para los más jóvenes de Alhama y de los pueblos de los alrededores, la posibilidad de poder acceder a una enseñanza superior, y más tarde a la universidad. Son muchos los alhameños y Alhameñas que iniciaron sus estudios en aquel antiguo «Instituto» hoy ya desaparecido.

La adopción del escudo municipal en el año 1965, «de ahí arranca mi afición por la heráldica» -nos comenta-, la institucionalización de las Fiestas de Verano en los inicios de la década de los 70, o la devolución del busto de D. Nicolás Salmerón a su pedestal en el Paseo de Alhama fueron algunos acontecimientos, entre otros muchos, en los que don Miguel Navarro ha sido partícipe directo. Su plena disponibilidad y su ofrecimiento para colaborar con El Eco desde los primeros números, nos ponen de manifiesto que a pesar del tiempo transcurrido, don Miguel sigue manteniendo vivos sus lazos afectivo con el pueblo.

Por todo ello, y desde estas líneas de El Eco de Alhama queremos agradecer a don Miguel su esfuerzo y colaboración durante el amplio periodo de tiempo que permaneció entre nosotros, y al mismo tiempo, sumarnos al homenaje que con motivo de su jubilación le han ofrecido sus compañeros y amigos.